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Orientaciones
para el uso didáctico de PSICOLOGÍA INFANTIL
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de
0 a 5 años, casos prácticos
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La obra PSICOLOGÍA
INFANTIL de 0 a 5 años, casos prácticos está
formada por cuatro DVD.
Este material
ha sido creado con la intención de ofrecer a los profesionales
que trabajan con niños/as de 0 a 5 años (educadores,
maestros, fisioterapeutas, psicólogos, psicomotricistas
...) un instrumento para la orientación y el asesoramiento
a los padres de hijos de estas edades.
Los DVD que se
presentan pueden facilitar el visionado conjunto del capítulo
que se considere oportuno con la intención de generar debate
en torno a él. Se ofrece un guión a partir del cual
se dan pautas de actuación que ayuden a tomar conciencia
de la importancia y a trabajar los aspectos propios de estas edades
tempranas, aportando elementos para ser estratégicos, realistas,
positivos y abiertos ante la tarea educativa.
Los DVD desarrollan
los temas relacionados con la etapa de educación infantil
y tienen como común denominador la importancia que se da
en esta etapa al cuerpo y al movimiento del niño/a.
La idea de presentar
estas ideas a través de DVD ayuda a entender el contenido
de trabajo en estas edades respondiendo a una utilidad muy práctica,
puesto que permite escoger el tema a tratar en cada caso concreto
y abordarlo de forma audiovisual lo cual lo hace ameno y de uso
colectivo.
Para su utilización se recomienda escoger aquellos temas
que se adapten a las necesidades o preocupaciones de cada grupo
de padres en concreto. En los centros educativos puede ser recomendable
una programación de los temas a tratar por niveles respondiendo
a los diferentes momentos evolutivos de los niños, por
lo que en algunos apartados de esta guía se explicitan
los contenidos motrices que tienen su referencia en el currículum
académico de educación infantil.
Para poder entender
las diversas posibilidades del trabajo con niños de estas
edades (0-5 años) se ha pensado en desglosar en cuatro
DVD que responden a los cuatro grandes bloques psicomotrices del
niño:
A. Bebés
al agua
B. Ejercicios en el suelo
C. Educación multisensorial
D. Psicomotricidad
Antes de iniciar la descripción de los DVD es conveniente
reflexionar sobre el eje central de la obra, es decir, el cuerpo
y el movimiento:
¿Qué
es y qué función tiene la motricidad?
El primer concepto
que debemos tener claro es la función y naturaleza del
movimiento, su significación y su implicación en
las dimensiones de la persona. Debemos tratar de leer ese significado
en cada niño y de actuar en consecuencia y de modo sistemático
en el marco propio del modelo psicomotriz.
Cuando hablamos
de movimiento nos referimos a su totalidad, es decir a sus dimensiones:
tono, postura, gesto, praxia global/praxia fina; motricidad innata
y voluntaria, motricidad tónica. Así pues, existe
una motricidad tónica (primitiva, de dominio, competencia
ante todo cinética y de control (requiere mayor capacidad
de atención, inhibición voluntaria, etc.).
Partimos de Tres
ideas fundamentales:
1.- La acción
motriz es el centro del crecimiento personal y social.
2.- La motricidad se convierte en lugar de relación.
3.- La gran diversidad de actividades motrices permite al niño
topar con límites, y eso favorece la tolerancia a la frustración
y la capacidad de esfuerzo, al igual que conseguir logros motrices
favorece al aumento de la autoestima del niño.
También
debemos dar su importancia a la otra vertiente de la motricidad,
es decir, la actividad motriz del no actuar: en el descanso espontáneo
tras la actividad intensa; en la "relajación"
explícita, inmovilidad voluntaria, etc. La capacidad de
inhibir el movimiento es una forma esencial de controlarlo, un
requisito y consecuencia básica de los aprendizajes motrices
y de toda índole.
La motricidad implica
la totalidad de la persona: es la vida inicial (Wallon), expresión
global primera: tónica, postural, gestual (Ajuriaguerra/Angelergues),
une desde el principio supervivencia y comunicación, primera
relación: en el diálogo tónico y en la postura,
y posteriormente, en el gesto, constitutivo de la autoconstrucción
en el otro, es la base para la primera socialización. Es
también, siguiendo a Wallon el primer conocimiento, hace
posibles y sostiene todas las praxias o habilidades motrices,
la actuación y el dominio que supone adaptación
al medio.
Un aspecto fundamental
de la motricidad es la dimensión tónica. El tono
enlaza esos dos tipos de motricidad y de placer. El niño
es una unidad de movimiento y unidad de placer gracias al tono.
El tono integra placer y dominio motriz. El tono es el sustrato
de la motricidad y de la personalidad con todas sus dimensiones,
especialmente de la afectividad profunda.
La postura o posición
de las partes del cuerpo, unas con relación a las otras,
y con relación al peso; es equilibrio y sostén del
movimiento; posición e interacción de segmentos
corporales, en reposo o movimiento; expresión tónica
de actitud ante la vida; primera comunicación en la adaptación
a la postura del otro (Ajuriaguerra 1993); primera relación
tónico emocional, en la que el cuerpo o postura de la madre
es continente de seguridad y tranquilidad si hay adaptabilidad
mutua y mutualidad, primera relación tónico-emocional,
en la que el cuerpo o postura de la madre es continente de seguridad
y tranquilidad si hay adaptabilidad mutua o mutualidad espacio
fusional de continente/contenido indisociados, asimilación
y al mismo tiempo, origen de la experimentación de los
límites corporales (acomodación).
La actividad motriz
gestual como reactividad instintiva o refleja del neonato recibe
significado a partir del adulto y se transforma en gesto (acción
con sentido me intencionalidad) y comunicación, en representación,
simbolización y deseo, de expresión en relación.
Simbiosis (acomodación) y manipulación al adulto
(asimilación).
Debemos trabajar
sistemáticamente el gesto, como expresión de toda
emocionalidad (de agresividad/fuerza y afecto, principalmente)
aceptar/potenciar la gestualidad propia, desinhibirla o controlarla,
y encauzarla hacia la comunicación adaptativa, acogerla
personalmente y transmitirla al grupo, para que actúe como
espejo y colchón.
En la actividad
motriz práxica, el movimiento se ha organizado en función
de la conquista del medio (Piaget). La Psicomotricidad trabaja
de modo sistemático las praxias globales, habilidades,
patrones de movimiento elementales de marchas, carrera, salto
y de lanzar, recoger... Se plantean actividades espontáneas
y propuestas; globales y específicas. La escolaridad requiere
un desarrollo precoz de las praxias finas, para conseguirlo es
fundamental el trabajo sobre la praxia global (independencia segmentaria).
¿Cuáles
son los niveles fundamentales del movimiento?:
Los diversos aspectos
motores los podemos clasificar en cuatro apartados:
1. PLACER: (Capacidad
de disfrutar con cada aspecto de la motricidad). Se pretende todo
el placer motriz. El niño vive y expresa un placer intenso
en las tres dimensiones de su motricidad: tónica, primitiva
y de dominio/control. Integración del placer, unidad de
placer. Aunque podemos mencionar dos niveles de placer motriz:
- Placer primitivo:
El ser humano es un ser de placer; el niño, un ser de placer
inmediato. Ceñir el movimiento a sus aspectos de dominio
y control, a su dimensión cognitiva es una limitación.
- Placer de dominio y control motriz: Es más fuerte, prevalece
sobre el placer primitivo en el niño que crece. Es una
necesidad que el niño muestra en cada sesión: crecer,
esforzarse, hacer cosas difíciles.
2. SEGURIDAD:
Frente a la acción que se generaliza a las diferentes dimensiones
del sujeto (cognitiva, relacional, afectiva). Seguridad que se
adquiere con y desde el "otro", para después
integrarla en sí mismo.
3. COMPETENCIA
(Rendimiento adecuado con relación a la edad, grupo, posibilidades
del niño, punto de la que partía, etc.). De los
ocho meses a los 7 años es la edad crítica para
el aprendizaje de los patrones motrices básicos. Debemos
trabajarlos de forma sistemática no sólo favorecerlos.
Al mismo tiempo hay otros aspectos motrices que favorecen estos
aprendizajes y deben ser trabajados como son: capacidad de inhibir
el movimiento, independencia segmentaria, etc., que favorecen
las exclusiones cerebrales y liberan el neurocortex para otros
aprendizajes.
Incluimos el ejercicio
motriz entre situaciones expresivas, y en el marco de una relación
hacia el crecimiento. En forma y dosis adecuadas, no contradice
a la globalidad (Fonseca), facilita su evolución natural
hacia la diferenciación. En circunstancias apropiadas,
el desarrollo motor hasta los dos años puede realizarse
espontáneamente, sin ayuda exterior (Pikler 1985). Aunque
en la década de los setenta esta tesis es cuestionada.
Por ello creemos que en preescolar y primaria debe haber una planificación
programada respecto a esos patrones motrices y no sólo
juego libre.
4. CREATIVIDAD:
"Mediante el movimiento, el hombre configura un aspecto particular,
es capaz de corregir una perturbación y arriesga, experimenta
y descubre nuevas reacciones. La noción de creatividad
y de investigación de aquello desconocido, se incorporan
al individuo a través de la experiencia del movimiento,
como vehículo actualizador de las necesidades interiorizadas."
(Fonseca, V.)
Debemos dejar claro
que la motricidad no es un instrumento ni un medio para conseguir
conocimientos, control o relación adecuada. El movimiento
es continente, expresión de las demás dimensiones.
Todo sucede en el movimiento. El sujeto construye su personalidad
en la motricidad. Un movimiento donde el componente de disfrute,
de placer del movimiento es esencial y nosotros lo queremos trabajar
de modo explícito y sistemático en cada sesión,
en actividades programadas y espontáneas dando respuesta
al placer por el movimiento espontáneo y placer por el
control del movimiento.
En resumen, podríamos
decir que en la dimensión motriz se expresa la totalidad
de la persona.
¿Qué
sucede cuando el niño no controla su dimensión motriz?
Diversos autores
coinciden en dar al control del movimiento una gran importancia
en el proceso de maduración del sujeto:
"Al tomar
conciencia de las reacciones subcorticales descubrir el medio
de provocarlas y controlarlas e inhibirlas, es como llega el niño
al dominio de sí, que es el principio del dominio corporal"
(Lapierre, A. y Aucouturier, B. 1977a: 4)
"La maduración
del sistema nervioso, en el periodo postnatal y en particular
la mielinización del haz piramidal, a la par con la organización
en la entrada en concordancia progresiva de las percepciones propio
y exteroceptivas, permitirá salir al bebé de ese
estado de objeto" (Lapierre, A. y Aucouturier, B. 1985: 56)
"Ajuste motor
en los planos: de la habilidad manual, de la destreza de manos,
de la coordinación ojo-manos, de la coordinación
motriz general, del aprendizaje de praxis que ponen en juego capacidades
de coordinación, simultáneamente con el dominio
de ciertos factores de ejecución tales como la fuerza muscular.
El aprendizaje de estas praxias puede situarse en el nivel de
la experiencia vivida. Constituye un aprendizaje mediante ensayo
y error o tanteos, durante el cual la programación es inconsciente".
(Le Boulch, J. 1981: 29).
¿Qué
es la Coordinación dinámica general?
Para poder controlar
el cuerpo el niño necesita un dominio de ese cuerpo, es
decir, una adecuada coordinación global y segmentaria de
su movimiento. Así pues la coordinación sería,
según el Diccionario de la Real Academia, la posibilidad
de armonizar, arreglar diversas cosas de manera que sean compatibles
y no se estorben unas a otras o al resultado que se pretende.
(Vol.1: 761).
La coordinación
se dirige sobre todo al control del propio cuerpo, ya que juega
un papel importante en la precisión y adaptación
de los gestos motrices. Gracias a la coordinación dinámica
general, el alumno aprende a localizar los segmentos corporales
y a utilizar eficazmente el tono muscular, toma conciencia de
sus posibilidades y de todos los elementos que contribuyen a la
puesta en acción de su cuerpo en el mundo. La coordinación
dinámica general permite educar los automatismos y "dominar"
las anarquías endocrinas, neurovegetativas o motrices.
Toda actividad
motriz global, aún la más simple, es asimismo una
actividad kinéstesica, táctil, laberíntica,
espacio-temporal, etc. Las actividades dinámicas globales
juegan un importante papel en el mejoramiento de los mandos nerviosos
y en el afinamiento de las sensaciones y percepciones.
¿Qué
ocurre cuando el niño no controla ni coordina su movimiento?
Podríamos
estar enfrente de lo que se ha podido llamar un torpe motriz,
es decir, un sujeto que por diversas circunstancias es incapaz
de organizar su acción motriz. Los autores que definen
la torpeza motriz dentro del conjunto de los llamados "trastornos
psicomotores" y que serían para H. Bucher los "trastornos
que aparecen como síntomas de un disfuncionamiento de conjunto,
donde marchan paralelas y se interfieren diversas influencias,
por lo cual sería difícil saber lo que, aparte de
todo origen deficitario, depende de un proceso psicoafectivo o
de una alteración funcional.
Con relación
a la obra, cada video o DVD responde a cada uno de los bloques
que configuran el desarrollo motriz del niño:
El primer DVD
está dirigido a profesionales y a padres que se interesan
por las posibilidades del medio acuático, ofreciendo los
diversos momentos en que se divide este proceso de adaptación
al agua, así como describiendo las estrategias y técnicas
que facilitan este logro.
El segundo DVD
aborda el tema de la evolución motriz del niño desde
que se arrastra hasta que maneja los principales desplazamientos
en la verticalidad. Ofrece unas actividades que permiten el acompañamiento
del adulto en este proceso hacia la verticalidad y habilidad a
la adquisición de las habilidades coordinativas y equilibrantes.
Se aportan algunos elementos prácticos para incorporar
a la práctica educativa y que permitan una mejora en el
proceso.
El tercer DVD
recoge de forma, también muy explicita, la importancia
de la educación multisensorial y sugiere algunos elementos
que permiten favorecer la estimulación de las principales
vías perceptivas.
El cuarto DVD
desarrolla cuatro bloques de actividades que mejoran y perfeccionan
la motricidad del infante, ayudándole a abrir su cuerpo
y movimiento hacia actividades más instrumentales y expresivas.
Hay un último momento en este DVD, donde se resume el tipo
de reacciones posibles de los niños.
En estos DVD,
se refleja la importancia de la acción del adulto en el
acompañamiento del proceso de construcción de la
imagen corporal del niño y nos acerca a estrategias lúdicas
y abiertas que posibilitan su desarrollo integral.
A continuación
se ofrecen algunas orientaciones didácticas a partir del
visionado de cada capítulo:
DVD: BEBÉS
AL AGUA
DVD 1º: Bebés
al agua
En este primer DVD se abordan las características del trabajo
educativo en el medio acuático proponiéndose como
objetivos generales:
1. Favorecer el
desarrollo físico y psíquico a través de
los trabajos de percepción y conocimiento de su propio
cuerpo.
2. Incrementar y diversificar la capacidad del movimiento, relacionado
con la postura, el desplazamiento y las acciones globales, segmentarias
y de manipulación.
3. Afianzar la autonomía acuática.
Capítulo
1. PREPARACIÓN PARA EL AGUA:
Para los humanos
el agua parece que sea un elemento extraño, pero realmente
es un medio donde de forma innata el niño se mueve a placer,
aunque con el tiempo esta facilidad desaparece y el mundo terrestre
gana espacio.
Cuando nos introducimos
en el agua observamos que los movimientos son más fáciles
de realizar, pero también nos genera una sensación
de angustia ya que no controlamos la estabilidad ni el control
postural.
Perdemos dos puntos de referencia básicos: La respiración
y el "suelo". Por lo que hemos de ayudar a los niños
a ajustarse física y mentalmente a este nuevo ambiente.
Capítulo
2. ENTRADA EN EL AGUA. PRIMEROS MOVIMIENTOS EN EL AGUA.
Lo que se propone
es poder vivenciar nuestro cuerpo en el medio acuático,
poder experimentar posturas, desplazamientos, cambios de posición,
etc.
Es importante
que independientemente de la edad del niño, nosotros (padres)
le expliquemos y describamos el contexto. La palabra, aunque no
tenga todavía significado para el bebé, si le va
a permitir captar la voz y la seguridad que esto reporta.
Tenemos que invitar
a que el niño entre al agua una vez que los padres ya están
dentro, lo que tranquiliza y motiva al niño.
Debemos cuidar
la adaptación del niño a la temperatura del agua,
evitando la pasividad y favoreciendo un movimiento suave al que
llamamos "serpenteos" que supone una adaptación
del bebé al agua a través de movimientos ligeros,
que permiten cambios de posiciones del cuerpo, boca arriba-boca
abajo. Pero siempre con la referencia y el contacto del adulto,
éstos y especialmente su rostro son los puntos de referencia.
A partir de los padres, los niños sienten la tranquilidad
frente a un medio nuevo y que todavía no dominan, el rostro
del adulto favorece, si es sonriente, la sensación de placer
y ayuda al vínculo afectivo. En todo momento debemos tratar
al niño con suavidad y cuidado en esta fase de contacto
con el agua.
La valoración
de la forma corporal tiene importancia para aprender a hacer movimientos
independientes en el agua. Es necesario valorar la capacidad que
tiene el niño de mover los pies y las manos, ya que juegan
un papel esencial para la propulsión del cuerpo en el agua.
Todos los niños
deben aprender a controlar la rotación vertical, lateral
y la combinada, ya que esto les da mucha seguridad y se puede
realizar a través de lo que llamamos "bailando en
el agua", que consiste en movimientos suaves y continuos
por parte del adulto hacia el niño, ajustando sus manos
al movimiento del niño.
Capítulo
3. INMERSIONES:
Un aspecto a tener
en cuenta es la observación del dominio del control de
la respiración por parte del niño, es decir, si
sabe soplar por la boca y por la nariz y si sabe realizar apneas.
Cuando se provoca
una inmersión aparece el miedo, ya que a menudo no pueden
controlar su proceso respiratorio. Cuando la persona empieza a
controlar su respiración de forma consciente, él
mismo hará inmersiones.
Las inmersiones
deben ser siempre tranquilas y suaves, es importante que el bebé
las observe en otros bebés o adultos antes de realizarlas,
para que vea que no sucede nada malo. Después debemos favorecer
momentos en los que el niño se moja el rostro espontáneamente.
La secuencia en
todas las inmersiones debe ser: aviso, entrada suave, decidida
y tranquila en el agua y salida con referencia en el rostro contento
del adulto.
Capítulo
4. JUEGOS EN EL AGUA
El agua es divertida
y nos proporciona un espacio de libertad. La falta de gravedad
permite al niño reestructurar el equilibrio y experimentar
sus límites.
También
en el agua los niños pueden adoptar cambios posturales
constantemente, lo que les provoca placer. No hemos de olvidar
que durante la sesión en el agua se producen vivencias
afectivas profundas por lo que el niño expresa corporalmente
sus emociones y sentimientos, potenciándose su personalidad
siempre y cuando se favorezca su sensación de seguridad
y su confianza en sus propias posibilidades corporales.
Los juegos con
materiales favorecerán, como ocurre en el espacio tierra,
la motivación y la seguridad motriz. Materiales como los
churros, colchonetas o pelotas crean un clima lúdico y
motivador que ayuda al niño a independizarse del cuerpo
del adulto.
Capítulo
5. FINAL DEL BAÑO
La salida del agua
también supone un ritual que debemos cuidar mucho por varios
motivos, entre ellos, el contraste de temperatura, por eso, proponemos
a los padres que salgan antes que el bebé y después
de sacar al bebé debemos realizar una buena ducha con agua
un poco más caliente que la de la piscina para que el niño
se acostumbre y viva placenteramente el cambio de escenario. Esta
ducha, que debe iniciarse en la parte cervical de la espalda,
debe recorrer el cuerpo del niño quitándole el cloro
del cuerpo.
Es conveniente
que aprovechemos el espacio de agua, una vez secado el niño,
para realizar un masaje estructurante y activador al niño,
para que se tonifique, ya que el agua lo deja, también,
muy relajado.
DVD 2º: EJERCICIOS
EN EL SUELO
Este bloque desarrolla
diferentes aspectos del inicio de la actividad motriz y su posterior
evolución hasta lograr la verticalidad y el desplazamiento
autónomo
Capítulo 1. ARRASTRE
Se describe como
la habilidad de poder desplazarse con todo el cuerpo en contacto
con el suelo, es una actividad que se adquiere por lo común
entre el sexto y el decimosegundo mes; el punto medio del proceso
se encuentra en el séptimo mes. La duración de esta
etapa es muy variable, pues depende del vigor del niño
de los objetivos que éste se propone alcanzar y de las
superficies sobre las cuales le es dado arrastrarse, pero no se
podrá dominar y realizar con todas sus posibilidades hasta
los 8-10 meses.
El infante empieza
a arrastrarse cuando se lo ha dejado permanecer tendido sobre
el pecho durante períodos largos. En esa postura, el reflejo
de sostén de los brazos le permite mirar hacia delante.
Es probable que el infante realice las primeras tentativas de
arrastrarse, utilizando los brazos como elemento de tracción
cuando intenta alcanzar algún objeto con ambas manos al
mismo tiempo y no lo consigue, apoyándose y dándose
impulso con los codos. Después de este esfuerzo, cuando
el pecho y la cabeza vuelven a tomar contacto con el suelo, el
infante empieza a deslizarse hacia delante efectuando sucesivos
movimientos de tracción con los brazos. Por lo general
las piernas no intervienen en las primeras tentativas de arrastrarse,
también esta actividad revela que la parte superior del
cuerpo madura antes.
Posteriormente
el rastreo lo ejercerá no como medio de locomoción
sino como juego, que le facilitará el dominio del cuerpo,
puesto que implica:
o dominio segmentario
para apoyarse con los codos y arrastrar el cuerpo sin separarlo
del suelo.
o fortaleza muscular.
o control de la respiración.
o resistencia muscular.
- Rastreo:
- Libre
- Imitando animales
- Moviendo alternativamente brazos y piernas
- Moviendo sólo los brazos o las piernas.
- Sólo con movimientos ondulatorios del tronco.
- Dorsalmente, con alguna de las modalidades.
Capítulo 2. GATEO
- Sentados:
- Desplazamientos libres
- Impulsándose sólo con los pies hacia delante
- Impulsándose con desplazamiento alternativo de los glúteos
- Hacia atrás, con similares modalidades
- Cuadrupedia:
- Libre
- Imitando animales
- Moviendo alternativamente piernas
- Moviendo alternativamente brazos y piernas de los hemicuerpos
opuestos
- Con obstáculos.
Capítulo
3. CIRCUITO DE BRAQUIACIÓN:
El trepar y las
suspensiones: Tienen un valor neuromotor secundario, pero son,
sin embargo, un excelente medio para luchar contra el miedo. La
progresión se deja a ritmo del niño.
Las tareas de
trepa exigen por parte del infante en maduración una dosis
razonable de decisión y, además, suponen la integración
de los movimientos de brazos y piernas. Las tareas de este orden
empleadas en varios estudios han incluido ascensos por escaleras
fijas y por escaleras de mano.
Por lo general,
la primera conducta de trepa se advierte en infantes que, incapaces
todavía de caminar, gatean escaleras arriba allí
donde pueden hacerlo. Cuando los infantes empiezan a caminar,
habitualmente aprenden a subir escaleras sin alternar los pies
y si encuentran apoyo en un pasamano o en un adulto, lo hacen
en posición vertical. En el tercer año, empiezan
a alternar sus pasos y a poner un pie en cada peldaño.
Hacia fines del cuarto año y principios del quinto, si
se les presta ayuda y no les falta coraje intentarán bajar
las escaleras.
En el ascenso
y escaleras de mano se observa una progresión similar.
Los niños pasan del ascenso con pausas (ponen ambos pies
sobre un escalón antes de subir al siguiente), a un movimiento
alternativo de los pies (ponen un pie sobre un escalón
y a continuación el otro sobre el escalón siguiente).
La eficacia que
se demuestra en esta actividad está en función de
la altura y la profundidad de los peldaños, de las escaleras
fijas y de la clase de escalera de mano de que se trate. Por otra
parte, distinguir en qué medida el éxito en esta
actividad resulta de decisión del niño, de la relación
entre conducta dependiente e independiente y de las aptitudes
motrices, es bastante difícil.
Capítulo
4. OBSTACULOS
La marcha y la
carrera:
- A los 9 ó
10 meses: El niño intenta arrastrarse sobre el vientre,
después gateará (primero sobre los manos y las rodillas,
después sobre los manos y los pies). Se pone en pie solo
sosteniéndose en los muebles, pero cae a menudo.
- A partir de
los 12 meses: Inicia los primeros pasos. El niño anda solo
si un adulto le coge las dos manos, después con una sola
mano. Anda solo apoyándose en los muebles. Empuja sillas
para aprender o andar.
- De los 15 a
los 18 meses: El niño anda solo. Al principio separa las
piernas para mantener el equilibrio. Sube la escalera a gatas:
a los 15 meses de pie cogido de la mano. Baja la escalera cogido
de la mano a los 21 meses. Se arrodilla solo para coger un objeto
y se pone en pie solo, pero cae a menudo, puede arrastrar un objeto.
- De 2 a 3 años:
Edad del apogeo motor: El niño corre deprisa (sabe coger
las curvas). Trepa, gira, salta sobre los dos pies y después
sobre un pie. Sube y baja la escalera solo. Chuta el balón
(el equilibrio cada vez es mejor).
A los 4 años:
La marcha ha adquirido gran firmeza. El niño camina con
pasos largos, balanceándose, al estilo adulto. Corre fácilmente,
o a diferentes velocidades, y puede dar vuelta en ángulos
bien marcados, detenerse y partir rápidamente.
A los 5 años:
El niño puede hacer todo lo que hacía a los 4 años
con mayor facilidad y soltura. Sus actividades se distinguen por
la facilidad, gracia y economía del movimiento. Da pasos
más largos tanto caminando como corriendo
La marcha y la
carrera se educan sistemáticamente con los ejercicios de
equilibración. Están asimismo asociadas a la percepción
de la sucesión temporal, permitiendo materializarlas y
asociarlas al espacio en los ejercicios de coordinación
sensoriomotriz. Siendo unas coordinaciones motrices instintivas
y globales, mejorarán paralelamente a la equilibración
general y a la confianza en sí mismo. La carrera es necesario
considerarla como la continuación normal de la marcha.
Necesitan coordinación muscular agonista-antagonista. La
fuerza es necesaria para recibir el peso del cuerpo sobre una
pierna después de impulsar la otra.
1. Actividades
de educación sensaciones plantares.
Actividades de
desplazamientos portando objetos sobre la cabeza.
Todos los desplazamientos
en equilibrio.
2. Adaptación
al espacio:
Longitud del paso.
Adaptación
del movimiento a la distancia.
3. Coordinación
sensoriomotriz:
- adaptación del sostén sonoro al tempo del niño.
- sostén sonoro y materialización cadencia
- adaptación niño a una cadencia exterior
- interiorización niño a una cadencia exterior.
- interiorización cadencia.
- acentuación regular cadencia
- marcha con aceleración y desaceleración.
Saltar: Es el
ejercicio de coordinación global por excelencia. Como la
anterior actividad de trepar suscita mucho interés en el
niño.
Se puede describir
como un desplazamiento del cuerpo separándolo del suelo
una distancia determinada. El salto implica:
- Tener suficiente
fuerza para poder elevar su cuerpo del suelo.
- Tener también suficiente equilibrio para volver a tomar
contacto con el suelo sin hacerse daño.
- Tener suficiente dominio como para poder desplazar progresivamente
el cuerpo a una longitud determinada más o menos grande,
según las edades.
Este contenido
es uno de los más priorizados en las encuestas, de manera,
que se convierte en uno de los ejes del abordaje psicomotor. Los
responsables de psicomotricidad realizan actividades de coordinación
que se dirigen sobre todo a la coordinación dinámica
general, base del control del propio cuerpo. A través de
las actividades de coordinación:
- El sujeto aprende
a localizar los segmentos corporales y a utilizar eficazmente
el tono muscular.
- Toma conciencia de sus posibilidades y de todos los elementos
que contribuyen a la puesta en acción de su cuerpo en el
mundo.
d) Secuenciación
de contenido
Desplazamientos:
- Libres
- Volteos:
- Libres
- Imitando animales
- Flexionando alternativamente brazos y piernas
- Flexionando sólo los brazos o las piernas.
- Brazos pegados al costado
- Piernas pegadas y estiradas
- Sobre planos con diferentes inclinaciones
- Andar:
- Libre
- Hacia delante: libre:
- Ídem modificando el punto de apoyo: de puntillas
de talones con la parte interna o externa del pie
- Modificando el plano... (Ver: Procedimientos para incrementar
la dificultad en los desplazamientos).
- Hacia atrás:
- Libre
- Girando 180º al llegar a la pared.
- Siguiendo un circuito circular o rectangular
- Ver: procedimientos...
- De lado (de costado):
- Libre
- Golpeando la parte interior del pie
- Entrecruzando un pie
- Girando 180º al llegar a la pared.
- De rodillas:
- Libre
- En diversas direcciones
- De cuclillas
- Libre
- En diversas direcciones
- Pasando al salto
- Imitación de animales
- Formas lúdicas de todos estos desplazamientos (carretilla,
et.)
- Marcha ritmada:
- Libre
- Hacia delante
- Sobre el terreno
- Adaptándose al espacio (señales con rayas, con
bastones...)
- Con giros: fijos aleatorios.
- Con obstáculos
- Con movimientos de otras partes del cuerpo; libres o siguiendo
indicaciones (tales segmentos, con tales intervalos)
- Con adaptación al tiempo
- Formas lúdicas
- Correr:
- Libre
- Hacia delante
- Sobre el terreno
- Hacia atrás
- Modificando la velocidad
- Saltar:
- Sobre el terreno
- Con los pies juntos.
- Libre
- Despegando los dos pies al mismo tiempo
- Ídem cayendo con los pies al mismo tiempo
- Abriendo y cerrando piernas
- Separando alternativamente las piernas hacia delante y hacia
atrás
- Lanzando la pierna hacia delante, atrás, un lado, otro
lado
- Saltando hacia un lado y otro de una cuerda, raya, bastón
- Saltando mientras se mueve una cuerda: en sentido horizontal
o vertical
- Alternativamente con uno y otro pie
- Salto con otras posiciones: de cuclillas, etc.
- Saltos desplazándose:
- Libremente
- Andar a saltos
- Correr
- Saltar hacia delante con los pies juntos
- Imitación de animales
- Saltos de altura:
- Libre
- Con pies juntos sin impulso
- Cayendo libremente
- Cayendo con los pies juntos
- Ídem con piernas en flexión, sobre las puntas
de los pies
- Salto de profundidad
- Libre
- Sin tocar el suelo con las manos
- Caer con el cuerpo extendido, brazos en prolongación
al cuerpo, rodillas sin flexionar
- Sin mover los pies al tocar el suelo
- Salto en longitud:
- Libre
- Con pies juntos, sin carrera
- Con carrera, apoyándose en un pie
- Ídem sin caerse al tocar el suelo
Capítulo
5. EJERCICIOS DE EQUILIBRIO
Descripción
del contenido
"El equilibrio
es un estado particular por el que un sujeto puede, a la vez,
mantener una actividad o un gesto, quedar inmóvil o lanzar
su cuerpo en el espacio (marcha, carrera, salto) utilizando la
gravedad o por el contrario, resistiéndola". (Coste,
J 1979: 87)
Para Vayer (1982:
136) "El esquema postural o conjunto de informaciones conscientes
e inconscientes que intervienen para mantener el equilibrio del
cuerpo, puede considerarse como la estructura interna del esquema
de actitud, el cual tiene una significación relacional.
Esta estructura interna posee un carácter absolutamente
personal, ya que cada individuo expresa el equilibrio de acuerdo
con sus propios datos."
El equilibrio correcto
es la base de toda acción diferenciada de los miembros
superiores y de la coordinación dinámica general
(locomoción y posturas).
El equilibrio está relacionado con el trabajo de postura,
que además necesita la toma de conciencia de la posición
del cuerpo en el espacio, fortalecimiento de los músculos
posturales y flexibilización de la columna vertebral.
El equilibrio
requiere la integración de dos estructuras complejas:
- La del propio
cuerpo y su situación espacial.
- Estructura espacio-tiempo que permite el acceso al mundo de
los objetos y relacionales.
Cualquier parte
del cuerpo que se traslada tiende a desplazar el centro de gravedad.
Para evitar la pérdida del equilibrio, debe producirse
una resistencia, que es precisamente una acción de compensación
en las restantes partes del cuerpo y con preferencia hacia el
eje del cuerpo, a lo largo del raquis, en los músculos
que le sostienen, y cuya función es tónica; son
esencialmente los músculos del equilibrio. Si no se produce
esa compensación, se producirá un desequilibrio.
La resistencia debe variar no solamente con la amplitud y la envergadura
del gesto, sino también con las resistencias que el mismo
puede encontrar en el espacio. La correlación entre unas
y otras se pone en evidencia cuando éstas ceden bruscamente
a consecuencia del desequilibrio que se produce. La dificultad
es todavía más grande cuando en lugar de inmovilizarse,
el cuerpo está todo él en movimiento. Entonces,
los elementos compensadores de cada desplazamiento parcial deben
combinarse de acuerdo con todo el conjunto, de manera que se fundan
armoniosamente en una especie de equilibrio fluido y progresivo.
La musculatura
y los órganos sensoriomotrices son los agentes más
importantes del mantenimiento de la estabilidad. El equilibrio
depende esencialmente del sistema laberíntico y del plantar.
El oído, a parte de los órganos de la audición
(caracol), comprende también los de equilibración,
los laberínticos. Éstos desempeñan en el
equilibrio estático una función primordial, con
percepciones táctiles que vienen de la planta del pie.
Sin embargo la función del sistema laberíntico no
es indispensable, existen sistemas alternativos que compensan
su carencia, como es el sistema visual.
El equilibrio
dinámico coloca en estrecha relación las funciones
tónicas del eje corporal y las motrices de las extremidades
y los órganos sensoriales y motores. Una perturbación
de una u otra de las funciones que contribuyen al equilibrio general
intervendrá como factor negativo.
Siguiendo a Vayer
(1982), podemos decir que el equilibrio tónico-postural
es el resultado de un conjunto de factores:
- Factores genéticos:
condicionan el desarrollo morfológico, es decir, la tipología
temperamento asociado al biotipo.
- Experiencia
personal: Conjunto de comunicaciones ser-mundo asumidos por el
sujeto y la manera en que han sido vivenciadas.
- Factores biológicos:
Tanto genéticos como psicológicos.
Desde el nacimiento
hasta los cinco años, los niños pasan por evidentes
cambios en lo que se refiere a su capacidad para moverse y al
nivel de destreza que denotan en distintas tareas. Durante estos
años se multiplican los atributos de movimiento en que
interviene la acción de los grandes músculos.
También la estructura corporal se modifica: el niño
de espalda recta inmóvil y gobernado por reflejos, pasa
a ser el niño móvil, de piernas rectas y columna
vertebral curva. Por todo lo dicho, es importante trabajar el
equilibrio en los primeros años de vida, para que el niño
se pueda mover por el espacio adecuadamente.
Se puede decir
que la organización tónico-postural, se traduce
a la actitud de bipedestación, sintetizada en el plano
somático de toda la historia del sujeto, al tiempo que
se manifiesta lo que es la persona en un cierto momento de las
comunicaciones con su entorno.
Los trastornos
del equilibrio están relacionados con la inadaptación
del esquema corporal y con la integración de las estructuras
espacio-temporales.
Una mala equilibración
tiene como consecuencia la pérdida de la conciencia de
la movilidad de algunos segmentos corporales, lo cual afecta a
la construcción correcta del esquema corporal, lo que conlleva
una mala integración de las estructuras espacio-temporales.
A nivel psicológico, cuanto más defectuoso es el
equilibrio, más energía se consume y más
se distrae la atención, provocando imprecisión,
torpeza y sincinesias. Así pues los déficits del
equilibrio provocan: Inseguridad, falta de precisión de
movimientos, falsas contracciones, inhibición.
Existen algunos
consejos metodológicos para educar el equilibrio:
- La progresión
debe ser lenta y cuidadosa.
- Evitar la inseguridad y la ansiedad; es muy importante la confianza.
- Correcta dosificación de los ejercicios.
- Progresión lenta de los ejercicios.
- Educación de la caída.
- Hábito a la altura.
- Disminución de la altura.
- Sólo se puede desarrollar el equilibrio con la práctica
continuada.
- En cada sesión trabajar dos o tres ejercicios de equilibrio
estático, preferiblemente al final de la sesión.
d) Secuenciación
del contenido
a) Educación
de las sensaciones plantares:
- Golpear el suelo con los pies: sentado, de pie, en marcha.
- Ejercicios con bastoncillos, etc. (hacer rodarlo bajo la planta
del pie)
- Ejercicios con pelotas, bolas, sacos de arena...
- Tacto, masaje...
b) Equilibrio,
propiamente dicho:
Tipos de equilibrio:
- Equilibrio estático:
- Sin objetos:
- De pie, pies juntos, manos enlazadas por detrás, doblar
el cuerpo por la cintura en ángulo recto (10 seg.)
- Genuflexión con una pierna (10 seg.)
- De puntillas, brazos pegados a los costados (10 seg.)
- Sobre una pierna, la otra en ángulo recto doblada por
la rodilla, que toca a la otra rodilla (10 seg.)
- De cuclillas, manos en la cintura, espalda vertical (10 seg.)
- Sobre una pierna, colocando la planta del pie de la otra sobre
la parte interior de la rodilla que sostiene al cuerpo (10 seg.)
- Elevación de una pierna, extendiéndola adelante,
atrás, lados (10seg.)
- Elevar pierna y brazo del mismo lado (10 seg.)
- Sobre una pierna, flexión del cuerpo; los brazos, tronco
y pierna elevada forman una línea recta, teóricamente
paralela al suelo. (10 seg.)
- Ídem posición, hacia atrás (10 seg.)
- Posición similar con flexión hacia uno u otro
lado, compensando con la pierna elevada el desplazamiento del
centro de gravedad (10 seg.)
Progresión
- Supresión del apoyo en el respaldo.
- Introducir movimientos de balanceo.
- Tomas de posición cada vez más rápidas.
- Usar los portes.
- Supresión de los ojos en cortos periodos de tiempo.
- Integración a juegos de habilidad simple.
- Repetir los ejercicios en que se tenga dificultad.
Equilibrio elevado:
- Gusta mucho a
los niños aunque para algunos puede provocar los problemas
psicológicos (falso vértigo).
- Sobre la barra de equilibrio: Se puede hacer desde los 5 años
en adelante.
- Enseñar a no mirarse los pies, sino una corta distancia
delante de ellos.
- Durante la progresión ir reduciendo la velocidad de los
desplazamientos.
- Sobre una base inestable: Obliga a reequilibraciones posturales
inmediatas.
- Ojos cerrados: Es un excelente medio de trabajo, pues desarrolla
el sistema vestibular.
Equilibrio dinámico:
- Sin objetos:
- Caminar sobre una raya (3 m.)
- Caminar sobre una raya colocando la punta de un pie tocando
el talón del otro (2m.)
- Danza rusa, de cuclillas extender alternativamente las piernas
saltando.
- Lucha de gallos (de cuclillas, darse empujones con las palmas
de las manos).
- Con objetos:
- Caminar sobre una hilera de tablillas colocadas alternativamente
a los lados de una raya.
- Caminar sobre tablillas que forman una línea recta..
- Cambios de dirección sobre la tablilla o taco.
- Caminar de otros modos sobre los objetos indicados.
- Caminando por los objetos indicados, agacharse a coger un objeto
y seguir.
- Ídem con portes en la cabeza.
- Ídem recogiendo y lanzando un balón.
- Caminar sobre una escalera paralela al suelo, progresivamente
más elevada.
- Caminar sobre tacos colocados en el banco sueco.
- Hacer un tren caminando sobre tablillas.
Desequilibración:
- Balanceos: adelante-
atrás, lados, etc., con contacto corporal (sentados con
el niño entre las piernas...).
- Balanceo en cuerda, columpio...
- Giro: de pie (peonza), echado (croqueta), sentado.
- Volteo continuado
- Manteo
- Juegos (parque de atracciones): látigo, barca...
Las actividades
que pueden estar centradas sobre sí mismo, como por ejemplo:
presiones, balanceos, desplazamientos sobre una tela, giros, etc.
Las cuales permitirán vivenciar sensaciones de bienestar,
relajamiento, contacto con el otro, vivenciar también la
dinámica placer-displacer y tensión-distensión.
Los giros y las caídas son actividades que permitirán
ejercitar y ensayar la pérdida, recuperación y dominio
de las referencias espaciales y del equilibrio, actividades que
permitirán al niño jugar con su peso, su postura,
sus sensaciones cinestésicas, sus límites corporales,
todo lo que a su vez fortalecerá y enriquecerá la
simetría de su cuerpo y el eje corporal, el desplazamiento
de las manos, los pies y la cabeza.
Actividades centradas
en el exterior, donde la sensibilidad a nivel propioceptivo queda
sometida a las distintas direcciones del espacio, y a los obstáculos
a los que el niño debe adaptarse para renovar su placer
sensorio-motriz (juegos de equilibrio, de trepar, correr, saltar,
etc.). Son todas actividades que tienen como objetivo principal
la afirmación del niño como persona, que a su vez
permitirán vivenciar la conquista del espacio en todas
sus direcciones, conquistar el volumen, descubrir el espacio en
su forma tridimensional.
COMENTARIOS dirigidos
a Educadores
La importancia
de actividad motriz espontánea "El deseo profundo
del niño es el de ser libre de sus actos, lo que implica
no ser juzgado y sometido afectivamente al deseo del adulto. Por
tanto se le han de dejar amplios márgenes de actividad
para que pueda expresarse con toda libertad, sin restricciones
educativas" (Lapierre, A. y Aucouturier, B. 1980: 96)
No cabe duda,
de que a partir de una situación motriz, es posible suscitar
un análisis perceptivo y su posterior paso a lo abstracto.
Es la fase de la intelectualización de lo vivenciado. Ésta
va siempre precedida de una fase de actividad motriz espontánea.
Ese periodo de actividad libre de creatividad motriz tiene como
finalidad:
- Poner al niño
en situación de creatividad, liberándole de la sujeción
educativa.
- Permitir, a través del movimiento, la expresión
liberatoria de las pulsiones y motivaciones inconscientes.
- Permitir la puesta a punto progresiva, para el niño o
el grupo, de situaciones de adaptación motriz, evolucionando
de manera espontánea hacia la complejidad.
- Descubrir de entre esas situaciones, nacidas libremente de la
imaginación del niño, las que podrán servir
de punto de partida para el estudio de una noción, de una
estructura o un ritmo.
El niño
busca y expresa placer motriz: cada avance, en cualquiera de los
aspectos motrices, produce una afirmación, una alegría
en la que esta implicado el esfuerzo para hacer cosas difíciles
(dimensión conativa), la afectividad (seguridad, autoaprecio),
el conocimiento espacial, el estatus social (estima del grupo),
el mundo imaginario/fantasmático (poder/omnipotencia).
En otro aspecto, hay niños con dificultades motrices que
se han centrado, en las actividades espontáneas, en realizar
actividades de dominio motor, como preveía la práctica
psicomotriz de Aucouturier; pero no menos de entre ellos, la han
eludido por completo. La espontaneidad no es la panacea, tampoco
en este sentido. Se requiere una programación sistemática
en el ámbito de la psicomotricidad que vaya más
allá del deseo inmediato del niño y de la mera espontaneidad;
que ponga ante el niño del ámbito de desarrollo
próximo; que abarque la totalidad de los aspectos de la
motricidad, y en ella, todas las dimensiones de la persona. En
circunstancias apropiadas, el desarrollo motor hasta los dos años
puede realizarse espontáneamente, sin ayuda exterior (Pikler
1985: 127-8). En la década de los setenta se cuestiona
esta tesis respecto al desarrollo motor a partir de los dos años
(Singer 1969, Amheim/Sinclair 1975). Es la edad crítica
de aprendizajes motores básicos; "los patrones de
movimiento de los primeros años ya no se consideran mero
producto de un reloj biológico" (Clenagahan/Gallahue,
1985:14). Un grupo de niños de cada curso presenta el "síndrome
del niño torpe" (Amheim/Sinclair 1975); un 8-10 %
(Cratty 1986); su tratamiento conviene que se realice en su grupo
natural.
"El papel
del educador es el de proponer objetos, materias, sonidos o temas
generales de búsqueda y dejar que los niños exploren
por sí mismos, sabiendo estar a su disposición cuando
nos necesiten. Sólo en estas condiciones la expresión
es autentica, libre y espontánea." (Lapierre, A. y
Aucouturier, B. 1980: 96)
En el transcurso
de esta acción espontánea, llega un momento en que
una actividad se impone por sí misma, al grupo; de no ser
así el maestro podrá guiar la atención hacia
la situación que le parezca más explotable. "Mira
lo que ha inventado..." ¿Podéis hacerlo vosotros
mismos? A partir de cualquier situación, es posible solicitar
el análisis perceptivo. La pregunta "¿Cómo
habíais tirado el balón? Puede suscitar las respuestas
más diversas.
DVD 3º:
LA ESTIMULACION MULTISENSORIAL
En este DVD se
dan sugerencias educativas para favorecer el conocimiento sensoperceptivo
del niño, ya que es a través de los sentidos como
el niño capta y construye el mundo. El adecuado funcionamiento
de los órganos sensitivos prevendrá y favorecerá
el desarrollo del niño.
El Conocimiento
sensoperceptivo: Se refiere a la acción de conocer las
impresiones que las cosas producen en el niño por medio
de los sentidos y a recibir por uno de los sentidos las imágenes,
impresiones o sensaciones externas, comprendiendo o conociendo
una cosa.
Descripción
e importancia del trabajo sensoperceptivo:
"La educación
perceptiva, en la medida en que su fin es hacer descubrir al niño
un universo donde reinan una organización y una estructura,
va a ser un punto de apoyo necesario para hacerle pasar progresivamente
de un mundo mágico, señal de lo imaginario, a un
mundo objetivo donde podrá ejercer su "imaginación
creadora" (Le Boulch, J. 1986: 20).
"Transformar
unas vagas sensaciones de una primera fase espontánea y
primitiva en percepciones corticales precisas, analizarlas luego
y conceptualizarlas"
(Lapierre, A. y Aucouturier, B. 1977b: 4).
"Para ayudar
al niño a descubrir su cuerpo, se utiliza un método
descriptivo: se intenta que se esfuerce en aprender a describirlo:
se muestra, se toca, se habla de..."
(Maigre, A. y Destrooper, J. 1982: 112)
El niño
establecerá sus primeros contactos con el mundo, a un nivel
preconsciente, a través de la organización arcaica
del sistema tónico. De ahí emergerá poco
a poco una especie de conciencia difusa de lo que se vive a nivel
biológico del tono, conciencia vinculada al placer biológico
de la vida.
Puede ser el origen de la percepción. Estas percepciones
son internas, propioceptivas, la percepción de las tensiones
musculares y de los matices de dichas tensiones. Están
muy directamente relacionadas al placer primitivo del movimiento
vital, del movimiento biológico. Todo lo que entra en resonancia
con el movimiento primitivo es generador de placer: la lentitud,
la continuidad, la curva, el deslizamiento, el balanceo, el acunamiento,
lo suave, lo blando... Todo cuanto rompa ese ritmo vital, como
la velocidad, la brusquedad, la discontinuidad, las trayectorias
angulares, los tropiezos, las resistencias fijas, etc., es generador
de displacer, ya que es vivenciado como una agresión tónica.
El niño
encontrará inicialmente al otro, y especialmente a la madre,
a ese nivel de organización tónico-emocional. Encontrar
al otro es, a este nivel, encontrar una sensación táctil,
pero asimismo y de manera muy especial encontrar un contacto con
el movimiento del otro, con la organización tónica
de otro ser viviente. De ese contacto puede nacer una armonía
o una desarmonía, según el otro haya mantenido o
no la capacidad de percibir y de intercambiar a ese nivel muy
primitivo, el único en donde se puede establecer una verdadera
comunicación.
Aucouturier ha
llegado a la conclusión de que las actividades motrices
centradas sobre el placer de las sensaciones corporales de origen
propioceptivo tienen una mayor incidencia en el desarrollo psicológico
y son previas a las actividades motrices del niño encaminadas
hacia la vida de relación vividas por el placer del movimiento.
No son más que la prolongación de las actividades
motrices que privilegian el dominio propioceptivo y la estimulación
tónico emocional que de ello se deriva. Por tanto se puede
ver este pensamiento de Aucouturier como una síntesis de
los principios teóricos de Wallon y Piaget, en la medida
que se resalta la importancia de las sensaciones motrices, sensoriales
y propioceptivas, estrechamente relacionadas.
El placer sensorial
del niño se puede observar en actividades diversas. Las
actividades motrices ligadas a las estimulaciones laberínticas
y vestibulares son las que principalmente producen en el niño
el placer sensoperceptivo y contribuyen de igual forma a la formación
del esquema corporal.
Secuenciación
del contenido
1. Conocimiento
cenestésico: sensaciones propioceptivas musculares, articulares,
tendinosas, tónicas.
2. Conocimiento
cenestésico: de sensaciones interoceptivas: de la actividad
pulmonar, del bienestar, etc.
3. Conocimiento
exteroceptivo: principalmente cutáneo (contacto corporal)
y táctil.
Los sistemas sensoriales
básicos:
Sistema para recibir
Información:
· Sistema
visual: proporciona mayor información sobre el mundo exterior.
Desde su nacimiento el niño ve aunque no reconoce. Diferencia
claridad, oscuridad, figura y fondo (un mes explorar contorno,
2 meses se detienen en los detalles de la cara por ejemplo); prefieren
las figuras con un dibujo a las figuras lisas.
· Sistema
auditivo: oye y percibe sonidos. Los sonidos bajos y rítmicos
le tranquilizan; tiene preferencia por determinados sonidos: la
voz humana, gracias a ello presta atención a los sonidos
del lenguaje y más tarde los imita.
· Gusto:
reconoce gustos y sabores desde el principio. Ej: cambio de comida
suave a más seca.
· Olfato:
los olores que los adultos consideramos agradables producen relajación
facial e iniciación de movimientos de succión (prefieren
un paño impregnado de leche materna a un paño limpio).
Ej: usar las sábanas de casa en la escuela en ell momento
en que los niños duermen (para la primera semana de clases),
así como la ropa que los niños visten.
· Tacto:
A medida que el niño pasa del reflejo de presión
(grasping) al agarre voluntario madura su capacidad para sentir
y discernir a través de sus manos, lo que le va a permitir
entrar en un mundo de sensaciones.
Capítulo
1. ESTIMULACION VISUAL
Sería conveniente
un breve recorrido sobre la evolución de la visión
en el niño ya que es el sentido más tardío
en desarrollarse y a la vez el más valioso. Durante los
primeros dos meses el recién nacido puede seguir un objeto
hasta 90 grados el primer mes... y hasta 180 en el transcurso
del segundo. Los colores vivos, los objetos en movimiento, le
interesan, pero por encima de todo prefiere el rostro humano.
Lo mira atentamente, puede sonreírle, el primer mes se
trata de una sonrisa a la nada, el segundo mes la sonrisa es más
discriminativa.
A partir del tercer
mes, el niño gira completamente la cabeza para seguir un
objeto que se desplaza. Le gusta el movimiento, los colores vivos,
sus periodos de observación se alargan, descubre sus manos
(es la edad de mirarse las manos) y se las lleva a la boca. El
niño ve bien desde el cuarto mes, puede girar completamente
sobre sí mismo en un sentido u en otro para seguir a alguien.
En el DVD se abordan
estrategias para que el niño trabaje aspectos de la estimulación
visual, como puede ser la identificación del color, los
contrastes de luz- oscuridad o el famoso juego presimbólico
de aparecer - desaparecer, que le ayuda al niño a saber
que aunque las cosas desaparezcan de su vista siguen existiendo.
El trabajo de oscuridad
y luz se asocia a la acción relajación, siendo ésta
última un trabajo muy necesario para poder controlar el
propio cuerpo. La relajación sería, según
el Diccionario de la Real Academia, la acción y efecto
de relajar o relajarse, es decir, aflojar, laxar o ablandar. Esparcir
o distraer el ánimo con algún descanso. Conseguir
un estado de reposo físico y moral, dejando los músculos
en completo abandono y la mente libre de toda preocupación.
(D.R.A.E. 1992: 1761).
Diversos autores
valoran la relajación como un medio fundamental del desarrollo:
"Las técnicas de relajamiento, se transforman en el
medio esencial de reducir las tensiones del niño y, por
tanto, la agresividad y las reacciones al mundo que le rodea,
evidentemente, son el resultado actual de todo lo que aquél
ha vivido." (Maigre, A y Destrooper, J. 1982: 25-26).
"La relajación
utilizada en educación psicomotriz se presenta bajo dos
formas que son complementarias: Relajación global partiendo
de ejercicios concretos y avanzando lentamente en una progresión
en la que el niño deberá sentir, apretar y soltar
algún objeto. Relajación segmentaría: realizada
al principio en decúbito dorsal y posteriormente en las
posturas habituales, controladas y luego automáticamente
y a gusto de cada uno, esta educación permite al niño
dominar el espacio corporal y lo prepara directamente para la
acción." (Picq, L. y Vayer, P. 1977: 15)
"La busca
de la inmovilidad, el silencio y el acuerdo con el otro. Nos hemos
percatado de que aquello puede obtenerse, sin ansiedad, tras la
aceptación desculpabilizadora de la pulsión, y que
ésta no se adquiere hasta que el niño encuentra
un nuevo placer, de una esencia superior, tal como el placer,
de la inmovilidad, el placer del silencio, que son, en su último
análisis, el placer de dominar sus pulsiones" (Lapierre,
A. y Aucouturier, B. 1977b: 70).
"La relajación
sirve para tomar conciencia de la posibilidad de disponer de los
músculos a su voluntad. Liberar tensiones musculares y
distensión psíquica." (Le Boulch, J. 1981:
139)
"La finalidad
básica de la relajación se dirige el afinamiento,
además de valorar la integración consciente de los
diferentes estados tensionales y de promover progresivamente la
unificación psicosomática" (Fonseca, V. 1996:
387).
Así pues,
la relajación es la reducción voluntaria del tono
muscular, para muchos autores es el otro lado de la psicomotricidad,
en la que la inmovilidad y la distensión muscular se utilizan
como terapia.
La educación de la relajación va muy ligada sobre
todo en la educación del tono muscular, del control y conocimiento
de las zonas corporales y de los aspectos emocionales. Teniendo
en cuenta estas relaciones (relajación-tono muscular, relajación-dominio
corporal y relajación-conocimiento del esquema corporal)
vamos a definir las cuatro etapas del desarrollo de la relajación:
1ª Etapa:
(2 a 3 años):
En esta etapa el
niño ha de obtener el máximo de sensaciones globales
y segmentarias en su cuerpo con el fin de ir conociendo cada vez
más sus miembros y zonas corporales más importantes.
En este periodo el niño no es capaz de aislar por sí
mismo los segmentos corporales, no tiene control de su tono muscular
ni conocimiento de su esquema corporal. El niño de tres
años puede empezar por ejercicios de relajación
segmentaria de contraste, es decir, contracción seguida
de relajación de las diversas partes del cuerpo. Después
poco a poco se irá globalizando hasta llegar a hacer todo
el cuerpo en conjunto.
2ª Etapa:
( 4 a 5 años)
El niño
ya es capaz de ajustar y controlar el tono muscular necesario
para realizar sus actividades. Esto implica una cierta capacidad
de aislar los diversos segmentos corporales de manera que sólo
intervengan los necesarios para cada movimiento mientras los demás
segmentos están inhibidos o relajados, esto exige un cierto
control segmentario.
Los pasos para
trabajar la relajación serían:
- Relajación como proceso lúdico.
- Como proceso voluntario, libre.
- Silencio distendido.
- Cierta inmovilidad distendida.
- Con el cuerpo doblado por la cintura: pasividad global del brazo,
ante el movimiento que se le imprime; ídem de sus articulaciones:
muñeca, codo, pasividad ante la flexión, pasividad:
no adelantarse, oponerse, no mantener una posición contra
la gravedad.
- En tendido supino:
- Idéntico proceso que anteriormente,
- Ausencia de tensiones y rigideces en: frente, entrecejo...
- Capacidad de tensionar y distender voluntariamente los músculos
(brazo, pierna).
- Distensión escuchando música tranquila.
- Conciencia suave sobre la respiración.
- Movimiento acelerado del corazón, tras un esfuerzo, vivido
con tranquilidad y alegría.
- Ralentización del mismo vivida con alegría y sentimiento
de poder.
- Distensión y alegría ante el movimiento tranquilo
del corazón.
- Sorpresa- alegría al sentir el corazón del compañero
tras el esfuerzo.
- Ídem ante el movimiento del corazón en reposo.
- Satisfacción, alegría, seguridad, ante el dominio
sobre el cuerpo (tensión- distensión), ante la "potencia"
del corazón y pulmón, ante la posibilidad de descansar,
en el tiempo de relajación.
-
Capítulo
2. ESTIMULACIÓN AUDITIVA
Con relación
a la evolución de la audición podemos destacar que
el recién nacido reacciona ante los ruidos fuertes (persiste
el reflejo arcaico del moro), se interesa por los diferentes sonidos
y se calma cuando escucha música. En el segundo mes podrá
localizar el ruido. Ya en el cuarto mes ha adquirido agudeza,
vuelve la cabeza hacia la fuente sonora; identifica y localiza
muy bien los sonidos y se interesa particularmente por las voces
humanas. A partir del quinto mes, el niño gira la cabeza
hacia la persona que habla, le encanta el movimiento de la boca,
el sonido de la voz humana. Es muy sensible a las entonaciones
y a la música.
En el DVD se intenta
reflejar la importancia de coordinar el movimiento corporal con
los sonidos. El trabajo a través del ritmo vivenciado permite
adaptarse al espacio exterior y favorece la expresividad del niño,
siempre en compañía de su madre.
El ritmo permite
controlar el cuerpo, aunque inicialmente es un fenómeno
espontáneo en el niño. Desde los nueve meses de
edad, el niño agita los objetos en un gesto alternativo
regular. A partir de un año, y en ocasiones antes, algunos
son capaces de emitir una alternancia regular de sonidos. No se
trata, por tanto, de enseñar el ritmo al niño, sino
de favorecer su aptitud natural para crear y adaptarse a los ritmos.
En un segundo tiempo y a partir de esos ritmos espontáneos,
se podrá guiar al niño con las transposiciones gestuales,
las representaciones con objetos y gráficas, a tomar conciencia
de la estructura del ritmo y a analizarla.
El ritmo se asienta
sobre tres nociones fundamentales:
a) La noción
de regularidad en la sucesión, de la cual derivará
la noción de tiempo, es decir, de frecuencia más
o menos rápida en la sucesión.
b) La noción de alternancia regular de dos o más
elementos, que se vincula a la noción de repetición,
de ciclo.
c) La noción de agrupación regular, relacionada
con la del intervalo.
Tendremos por lo
tanto, ritmos de alternancia y ritmos de agrupación, pudiendo
asociarse esos dos tipos de ritmos de manera más o menos
compleja. Las distintas variedades de ritmos son, por otra parte,
susceptibles de adaptarse a tiempos diferentes.
El ritmo aparece
de manera muy espontánea en los desplazamientos del niño.
Éste expresa su alegría acompañándose
a veces con un "canto" también espontáneo
y emitido sobre el ritmo. Estos ritmos forman parte del desarrollo
psicomotor del niño, en el que seguramente participan.
Vemos en efecto, organizar a los niños poco a poco en experiencias
sucesivas que parecen responder a una necesidad de exploración
de sus posibilidades de coordinación y equilibrio. Esos
ritmos corporales espontáneos, son vivenciados de manera
instintiva, sensorio-motriz. El niño no tiene una conciencia
clara del ritmo que produce. Existiendo, en efecto, en los ritmos
corporales y musicales más aún que en los otros
modos de expresión, dos aspectos diferentes: Un aspecto
analítico racional y un aspecto afectivo, emocional, que
tiene su origen en los estratos más profundos de la personalidad
y permite expresar o suscitar sentimientos.
El ritmo a través
de los diferentes contrastes:
Ruido y silencio.
La alternancia regular de ruido (hablar, cantar, golpear) y de
silencio, crea un ritmo que puede ser representado en forma lineal
Luz y oscuridad:
Todos los ritmos sonoros pueden ser traducidos en ritmos luminosos
y viceversa.
Fuerte y flojo:
o Intensidad discontinua por golpes (con manos, pies, instrumentos
a percusión) gestos, desplazamientos ritmados, marchas.
o Intensidad continua, es decir, supresión de los intervalos,
con la voz, instrumentos de viento, llegando a una modulación
continua.
o Superposiciones con instrumentos de resonancia prolongada. Se
puede llevar al niño a percibir la superposición
de los sonidos.
Mucho y poco:
El contraste mucho y poco no es específico; puede aplicarse
tanto a la distancia como a la superficie, al volumen, a la cantidad
numérica, al color, al sonido, al tiempo, etc. Lo que nos
da otras tantas posibilidades de ritmos diversos.
Lejos y cerca:
Ritmo de desplazamiento: Aproximarse y alejarse en diversas direcciones.
Alejarse o aproximarse en grupo, a un cubo, con un ritmo sonoro
o con un canto rítmico.
Capítulo
3. ESTIMULACION TÁCTIL Y QUINESTÉSICA:
Como comentábamos
en la introducción del DVD la evolución de la presión
favorece el control de las sensaciones táctiles. Dicha
evolución comienza con el reflejo arcaico de presión
(grasping) muy acentuado el primer mes, disminuyendo en el segundo.
Durante el tercer mes el grasping se reemplaza por la prensión
del contacto. Se trata de una prensión involuntaria producida
por el contacto del objeto con la mano del niño. Abre,
vuelve a cerrar la mano y retiene el objeto algunos segundos (a
menudo se lo lleva a la boca). Es la reacción tactilomotriz
(el bebé conoce por el tacto). En el quinto mes la prensión
voluntaria aparece: es una prensión palmar, global, imprecisa;
si se le pone delante, el niño coge un objeto entre la
palma de la mano y los tres últimos dedos, y lleva el objeto
a la boca (reacción tactilovisual) el niño asocia
la vista al tacto.
El niño
a través del masaje que le realiza su madre aprende su
esquema corporal. Este contacto permite regular su tono ya que
algunos niños son propensos a una intensidad excesiva (Hipertonía)
o muy baja del tono (Hipotonía), buscaríamos conseguir
una Eutonía, entendida como un estado que consiste en tener
las partes del cuerpo en grado óptimo de tensión
muscular, en relación con la acción que el individuo
se propone. Este equilibrio tónico requiere una observación
de las sensaciones corporales y toma de conciencia de la unidad
del cuerpo.
En una buena regulación
tónica incide el diálogo tónico madre- hijo:
la madre tiene función protectora. Estimula el desarrollo
perceptivo a través del contacto, satisface al bebé.
Es un proceso de placer-displacer; tensión-relajación.
"En las relaciones
tónico-emocionales con la madre y posteriormente con el
entorno familiar, preceden a las relaciones verbales y servirán
de telón de fondo a todas las relaciones afectivas posteriores"
(Lapierre y Aucouturier 1977a:8)
La tensión-
distensión es el camino hacia el ajuste tónico.
La evolución del control tónico sigue la ley céfalo-caudal:
- Nacimiento: el
niño es hipertónico ya que el cortex no funciona.
Hipertonía general que se opone a la hipotonía.
- 2 meses: hipertonía de los miembros disminuye y se nota
aparición del tono axial.
- 6 meses: llega a una rigidez en extensión.
- 12 meses: aparece una hipotonía que aumenta hacia el
tercer año.
Existen algunas
alteraciones patológicas que es conveniente resaltar:
- Hipotonía:
Puede estar asociada a una parálisis flácida con
lesión de la sensibilidad profunda.
- Disarmonía: Cuando no hay modificaciones esperadas en
los lugares esperados.
- Hipertonía: Puede deberse a problemas afectivos.
- Distonía: Trastorno de la función tónica
- Paratonia: Imposibilidad de relajar voluntariamente un músculo.
- Sincinesias: Movimientos parásitos, caracterizados por
la contracción involuntaria de un grupo muscular.
DVD 4º: PSICOMOTRICIDAD
Se aportan reflexiones
y estrategias para entender y trabajar la psicomotricidad desde
diferentes ópticas
Antes de nada
definamos ¿Qué es la Psicomotricidad?
La definición
de psicomotricidad está reflejada de forma implícita,
e incluso explícita, en el pensamiento de muchos de los
autores y prácticos de la psicomotricidad, pero no resulta
fácil encontrar una clara delimitación, tanto del
concepto como de la práctica psicomotriz. Ya nadie duda
del concepto de totalidad corporal y de que este concepto abre
vías de investigación a diversas disciplinas. La
noción de totalidad corporal, es el arranque y el punto
de llegada, su señal de identidad.
La psicomotricidad es una disciplina educativa y terapéutica
que actúa sobre la totalidad de la persona a través
de sensaciones, movimientos, juegos y su posterior representación
con la finalidad de que el niño/a establezca una relación
positiva con el mismo, con los objetos, con el espacio, con el
tiempo y con los otros.
¿Cuáles
son los objetivos fundamentales de la psicomotricidad?
- Sentir y experimentar
su propio cuerpo para diferenciarse de los objetos y de los otros.
- Estar bien con uno mismo y con los otros como vehículo
de expresión y comunicación
- Orientar su propio cuerpo en el espacio para poder relacionarse
después con los objetos y con los otros ( espacio proyectivo.
- Pasar del placer de hacer al de la representación a través
de la palabra, el dibujo, las construcciones, el gesto.
- Conseguir un mayor dominio sobre su propio cuerpo y por tanto
conseguir mayor autonomía.
- Ser capaces de adoptar actitudes posturales adecuadas en las
diversas actividades de la vida cuotidiana.
¿Cuáles
son los contenidos que aborda la psicomotricidad?
Se trabaja con
el cuerpo en forma total, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
- El cuerpo que se mueve: Actividad motriz espontánea,
tono, posturas básicas, coordinación, ritmo, expresividad
y creatividad motriz.
- El cuerpo que
conoce: Conocimiento y consciencia del cuerpo, sensopercepciones,
nociones espaciales-temporales- rítmicas, aspectos cognitivos,
simbolización.
- El cuerpo afectivo:
Placer sensomotriz, dimensión afectiva de las nociones
básicas, del espacio-tiempo, expresión y socialización
de la agresividad, aceptación de los propios limites, tolerancia
a la frustración.
- El cuerpo relacional y social: relaciones interpersonales, diálogo
tónico, comunicación niño/niño, comunicación
niño/adulto, transferencia, empatía, actitud ante
de las relaciones. Relaciones sociales.
¿Qué
consigue el niño por medio del juego en psicomotricidad?
- Experimentar
con objetos
- Acumular información
- Relacionar causa-efecto.
- Construir su lenguaje, su palabra.
- Poder controlar su actitud y sus reacciones.
- Incorporar y adoptar hábitos sociales y culturales.
- Poder interpretar acontecimientos nuevos, problemáticos.
- Conocer y relacionarse con niños y adultos.
- Incrementar su autoestima.
- Organizar sus movimientos en el espacio en un tiempo determinado.
- Desarrollar posibilidades motrices gruesas y finas.
Capítulos
dirigidos a padres y educadores
Capítulo
1. COREOGRAFÍA CON MÚSICA
Un elemento básico
para entender e iniciar este tipo de trabajo es el Ritmo, entendido
como la adaptación de las divisiones de que es susceptible
un movimiento, una acción, una sucesión de sonidos,
etc., a intervalos regulares de tiempo, lo que obliga a una periodicidad
del tiempo: regla a la que se ajusta su repetición.
Según Fonseca
"El ritmo es el teatro principal de la actividad tónico-motora
que funciona como soporte de todos los comportamientos humanos
(Bergés). La actividad rítmica tiene un papel muy
importante en la edificación intelectual y en la maduración
de la actividad motora sincronizada." (Fonseca, V. 1996:
315).
El primer paso
para introducir la música en niños de 0 a 3 años
es mediante canciones, poemas, juego de voz con los niños,
dichos populares, rimas, producciones sonoras, el movimiento,
percepciones sonoras (descubrimiento del sonido, relación
del entorno, audiciones musicales), ya que todo esto le dará
el concepto al niño de tipos de sonidos, los tonos musicales,
los tiempos/ritmos, los contrastes de voces, percepción
sonora, la escucha.
Por otro lado la
voz tendrá un papel protagónico, ya que por medio
de ella tocamos tanto la dimensión educativa como afectiva
del niño, jugando un papel muy importante las cualidades
de la voz: timbre, intensidad, altura, duración; con el
fin de captar la atención del niño, darle más
modelos de imitación, más posibilidad de expresarse
emocionalmente, una base musical, y estimular el desarrollo del
lenguaje, al mismo tiempo que estimula una interacción:
educador-infante, infante-infante, infante-exterior.
El maestro tiene
que saber que para trabajar con música de 0 a 3 años,
no es necesario disponer únicamente de instrumentos musicales,
ni ser profesional en el manejo de los mismos, aunque sí
es recomendable que instrumentos de diferentes grupos (de cuerda,
percusión, de viento, etc.) sean introducidos al ambiente
educativo del niño para que el niño pueda reconocer
su forma y sonido.
El maestro tiene
que tener muy buena creatividad, pudiendo crear materiales sonoros
y aprovechando el entorno educativo sonoro (sonidos entorno al
aula) y saber introducir diversos elementos en los momentos necesarios.
El maestro puede
hacer uso de materiales tales como: cassetes o cd de música,
instrumentos musicales, su propio cuerpo, recursos naturales como
el agua, la cual aporta una estimulación y riqueza incalculable
en el mundo sonoro del niño; caracoles, palos de bambú,
piñas secas, tubos pvc de diferente colores, cascabeles,
campanitas, piedras, maíz seco, y otros materiales sonoros
que podremos crear con potes de plástico, latas, madera,
cartón, papel de cera, papel de celofán, globos
y pelotas plásticas con arroz o lentejas dentro, entre
otras cosas.
La canción:
· Ritmo
· Melodía
· Armonía
1. Juegos de falda
2. Juego de dichos populares
3. Corro (ritmos) a la rueda, rueda
4. Con desplazamiento (ambos lados, matarilerilerile)
5. Audición (pío pío pío, dicen los
pollitos)
6. Días (fiestas populares, canciones)
7. Temas diversos (partes del cuerpo, oficios, alimentos, vestidos,
naturaleza, juegos, danza, la casa, animales, medios de transporte,
expresión corporal, estaciones del año).
Para trabajar el
lenguaje musical:
· tiempo
· ritmo
· timbre
· silencio
· fuerte/suave
Capítulo
2. COORDINACION CON OBJETOS
La Coordinación
dinámica especial supone aplicar la simultaneidad de dos
movimientos diferentes entre dos o más partes del cuerpo,
por ejemplo la coordinación oculo-manual. Harrow en su
famosa taxonomía lo describe como:
"Las facultades
coordinadas son actividades en las que intervienen dos o más
aptitudes perceptivas o motoras. Este subtipo se relaciona principalmente
con las facultades coordinadas ojo-mano y ojo-pie. Las actividades
que evidencian que el alumno ha adquirido la capacidad para coordinar
dos o más aptitudes perceptivas, puede comprobarse cuando
el niño pone en la práctica ejercicios como coger
una pelota, lanzarla, chutarla... En todos estos casos se incluye
la capacidad para distinguir entre figura y fondo y para coordinar
un objeto apreciado por la vista y el movimiento manipulativo
de la presión". (Harrow, A. 1981: 60).
"Coordinación
fina de la mano y los dedos. Oculo-manual: Unión del campo
visual y motricidad del miembro superior implicado en el acto
de la mirada. Coordina el espacio kinestésico y visual
que llevan al desarrollo de la habilidad manual y se apoya en
el eje corporal y la cintura escapular del miembro superior".
(Le Boulch 1978: 181).
Dentro del campo
de la motricidad global, cabe reseñar la coordinación:
ojo /mano, ojo/pie. De la coordinación oculo-manual depende
la destreza manual indispensable para el aprendizaje de la escritura.
Entre los elementos que entran en la noción de habilidad
y de coordinación visomanual que están unidos a
toda la educación psicomotriz, existe un área específica
constituida por los ejercicios de lanzar y recibir. Estas acciones
son interesantes porque suponen control propio y precisión:
- Los ejercicios
de recepción son ejercicios típicos de adaptación
sensoriomotriz: coordinación de las sensaciones visuales,
táctiles, kinestésicas, etc. Y coordinación
de los tiempos de reacción.
- Los ejercicios de lanzar son a la par una adaptación
al esfuerzo muscular y aún más una adaptación
ideomotriz, es decir, la representación mental de los gestos
a hacer para conseguir el acto deseado.
Todo ello deriva
en un apoyo para:
- La lateralización.
- Miembros superiores por el eje corporal y la cintura escapular.
- La postura.
- Independencia brazo-hombro.
A modo de resumen,
podemos decir que la coordinación ojo-mano se relaciona
con la aptitud del niño para escoger un objeto entre los
que se le presentan y coordinar el acto de verlo con un movimiento
manipulativo. Al dibujar y al copiar, el alumno mantiene un constante
control visual sobre todas las reacciones motoras de su mano.
Los actos de coordinación ojo-mano exigen simultáneamente
la agudeza visual y el control motor.
La coordinación
ojo-pie se refiere a la capacidad del alumno para distinguir un
objeto de los que están a su alrededor y para coordinar
un objeto que ve con un movimiento de las extremidades inferiores.
En este apartado
también tenemos que hablar de la disociación de
movimientos. La disociación es una actividad voluntaria
del individuo que consiste en mover grupos musculares, independientemente
unos de otros, realizando de forma simultánea movimientos
que no tienen el mismo objetivo dentro de una determinada conducta.
Ello supone: Ruptura de automatismos, buena coordinación
previa, dominio del orden de sucesión, integración
en el espacio y representación mental en la acción.
La disociación
permite perfeccionar la motricidad global (independencia de segmentos)
y la motricidad fina (diferenciación de la actividad manual
y digital). Normalmente se llevan a cabo realizando movimientos
que ponen en juego los diversos segmentos corporales.
d) Secuenciación
de contenido
1. Coordinación
Fina:
- Ponerse y quitarse
la ropa
- Atarse los botones, cordones de zapatos...
- Tocarse el ombligo con los índices y con los ojos cerrados
- Tocarse con el pulgar de la mano las yemas de los demás
dedos
2. Global: